Los perros amados no son casualidad. Nadie ama a un perro
sólo porque sí, porque ahí estaba o porque así tiene que ser. El amor hacia un
perro, de ese amor que nos hace parecer locos ante los demás, puede ser, entre
otras cosas, el resultado de aprender cuánto duele la vida.
Dime cómo llegó un perro a tu vida y te diré cuánto lo amas.
Para algunos un perro es el animal que estaba en el patio de la casa que
recuerdan desde que tienen memoria, ya estaba ahí cuando llegaron y probablemente
siguió ahí cuando se fueron. Claro que hay amor en esa historia, pero sin duda
es un amor muy diferente al que se siente cuando es el perro el que llega
mientras nosotros ya estábamos ahí. Este último es otro nivel y puede ser el
caso de alguien que decide comprar o adoptar uno, o lo recibe de regalo, o
decide cuidarlo cuando ya nadie más le presta atención. Las posibilidades son
muchas. En estos casos el perro entra a nuestra vida y ocupa un buen lugar ahí.
En el mejor de los escenarios ya no pasa toda su vida solo en el patio. Lo
queremos, claro que lo queremos, porque fuimos nosotros los que quisimos que
estuviera ahí.
Pero hay un nivel más, el que se alcanza cuando el perro
llega en esos momentos en los que la vida duele mucho. A veces llega sin que
nosotros hayamos hecho mucho para que fuera así; lo encontramos de pronto a
nuestro lado por consecuencia de alguna incomprensible circunstancia, nos
quedamos con él porque esos días resultan tan complicados y dolorosos que es
imposible tomar cualquier clase de decisión. Pasa el tiempo y nos damos cuenta
de todo lo que tuvo, o no, que suceder para que ese animal haya entrado a nuestra
vida justo en ese día. Algo de más o algo de menos y la historia hubiera sido
diferente, como pasa en todas las historias que cambian vidas. Y eso es lo que
sigue, nos cambia la vida. No importa cómo haya llegado, si lo decidimos
nosotros o el que se fue, si lo compramos o lo adoptamos en un momento de
inspiración, si lo aceptamos porque no le quedaba más remedio a nadie; si el
perro llegó en ese tiempo en el que descubrimos que la vida también duele, lo
que sentiremos hacia él seguramente será el amor más difícil de explicar que
hayamos sentido y nos hará ir más allá de lo que alguna vez imaginamos hacer
por un perro. Lo cuidaremos, le daremos un lugar irremplazable, lo haremos
parte de lo que somos; no nos quedará otra opción que terminar por amar a ese
perro.
Y también ahí terminará todo; dejaremos de buscar lo que ya
no está, detendremos ese vaivén entre una inestabilidad y otra, acabaremos de
entender mucho de lo que nos duele. No nos hará falta más que poner a un perro
justo en el centro del caos para entender que el equilibrio no es cosa de
humanos y sí de perros. Donde ahora hay un perro amado, hubo antes un ser
humano que aprendió del dolor y de todo lo demás.
Leslie, hey, me gusto el articulo, no soy la escritora mas contundente ni mucho menos crítico, pero te falto algo en la lectura la premisa desde que punto partes, es decir, no hubo una pregunta, al menos en mi persona no se hizo presente falta la pregunta a toda esta lectura. En caso de de que tú hicieras la pregunta indirectamente, no la vi; creo que es necesario que la hagas ver directamente no importa cuando la hagas la lectura cambia me perdí en la lectura un poco porque comienzas con las premisas secundarias y luego las vuelves a recalcar y luego una conclusión que ya se imagina uno desde el comienzo... La pregunta estaría genial, porque hiciste esa lectura... comienza preguntando eso, luego has la pregunta en concreto.... y así sucesivamente.
ResponderEliminarKali, muchas gracias por leerme. Creo que tienes razón, pero es que no soy filósofa. No sé nada de premisas y por eso mis conclusiones siempre me quedan chuecas. :)
ResponderEliminarTienes razón me da alegría que contestes jiji casi nadie se toma la gentileza de contestar. Respecto a que no eres filósofa tienes toda la razón, pero, me pareció que la lectura de repente no tiene un cierto orden o será que soy muy ñoña y me acostumbre a leer puro filosofía, jeje, creo que es eso, sin embargo, la pregunta, haz la pruebas y veras y así el lector se dará cuenta claramente de tus intenciones, gracias por tu honestidad, yo escribo del asco, por eso no escribo jijiji!!!! tkm saludos.
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